La República Dominicana, con un sexteto femenino completamente renovado, iniciará este viernes la defensa de su título en la XXIII Copa Panamericana de Voleibol Femenino, cuando se enfrente a Nicaragua a las 6:00 de la tarde, hora dominicana.
El certamen reúne a 10 selecciones nacionales y se disputará hasta el 18 de septiembre en el Domo de la Feria, donde las dominicanas buscarán mantener el protagonismo que han construido durante las últimas ediciones de la competencia.
Para este compromiso, el dirigente Marcos Kwiek apostará por un grupo joven, con varias jugadoras que tendrán la oportunidad de adquirir experiencia internacional y demostrar su crecimiento dentro del proyecto de selecciones nacionales.
El equipo estará integrado por Camila de la Rosa, Crismeily Paniagua, Yaneirys Rodríguez, Geraldine González, Florangel Terrero, Cándida Arias y Senaly Puente.
También forman parte del combinado Angélica Hinojosa, Flormarie Heredia, Massiel Matos, Vielka Peralta, Katielle Alonzo, Alondra Tapia y Yanlis Féliz.
“Estamos llevando un equipo de muchachas jóvenes con mucho talento para seguir observando su desarrollo y que continúen viviendo estas experiencias”, explicó Kwiek sobre la conformación del conjunto dominicano.
Un historial de protagonismo
Las dominicanas llegan a la competencia respaldadas por uno de los mejores historiales del torneo. República Dominicana encabeza el medallero histórico de la Copa Panamericana Femenina con 19 preseas, producto de seis medallas de oro, 10 de plata y tres de bronce.
En cuanto a títulos conquistados, las quisqueyanas ocupan el segundo lugar histórico con seis coronas, solo por detrás de Estados Unidos, que domina el listado con siete campeonatos.
Cuba suma cuatro títulos, Brasil tres y Argentina dos, completando el grupo de selecciones que han conquistado el campeonato.
Ahora, con una plantilla renovada y cargada de juventud, República Dominicana afrontará el reto de defender su corona y, al mismo tiempo, continuar desarrollando a una nueva generación de jugadoras que busca abrirse espacio en el máximo nivel del voleibol femenino nacional.
El primer desafío será Nicaragua, en un partido que marcará el inicio de una nueva etapa para el conjunto dominicano en la Copa Panamericana.