Kyrie Irving volvió a sentir la emoción de competir en una cancha de la NBA después de 565 días de ausencia y lo hizo con una actuación destacada en la victoria de los Dallas Mavericks por 132-115 sobre los Houston Rockets, el domingo, en un partido de pretemporada disputado en Macao, China.
El base de 34 años lideró la anotación del encuentro con 17 puntos, al encestar seis de sus 13 intentos de campo en 22 minutos de acción. Su regreso representó un paso importante en el proceso de recuperación de una de las principales figuras ofensivas de Dallas.
“Muchas emociones antes del partido”, expresó Irving a los periodistas, según informó Tim MacMahon, de ESPN. El jugador también agradeció al entrenador Dusty May por diseñar la primera jugada para él, una oportunidad que aprovechó para atacar y comenzar a recuperar sensaciones en la cancha.
“Me imaginaba cómo iba a ser, soñaba con cómo iba a ser. Me alegro de haberlo superado”, agregó.
Una recuperación marcada por las lesiones
Irving no disputaba un partido desde el 3 de marzo de 2025, cuando sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. La lesión lo dejó fuera de toda la temporada pasada y su proceso de rehabilitación se complicó posteriormente por una distensión muscular de grado dos en la pantorrilla, sufrida en diciembre.
Tras meses de trabajo para recuperar su condición física, el nueve veces All-Star comenzó a reintegrarse progresivamente a la dinámica de los Mavericks. Por esa razón, no participó en el primer encuentro de pretemporada del equipo ante Houston, también celebrado en Macao.
Su actuación en el segundo compromiso ofreció señales alentadoras, aunque el equipo deberá continuar evaluando su evolución de cara al inicio de la temporada regular.
El entrenador destaca su dedicación
El rendimiento de Irving sorprendió incluso a su entrenador, Dusty May, quien valoró la capacidad del jugador para competir a buen nivel después de una ausencia tan prolongada.
“No esperaba que jugara tan bien después de estar tanto tiempo inactivo, simplemente por el ritmo del juego. Es una muestra de su dedicación”, manifestó May.
Las palabras del dirigente resaltan el trabajo realizado por Irving durante su rehabilitación, en un proceso que exigió paciencia y preparación para volver a competir al máximo nivel.
Irving busca recuperar su mejor versión
Más allá de los 17 puntos, el base destacó la satisfacción de volver a jugar y la importancia de recuperar la confianza sin renunciar a su estilo ofensivo.
“Poder rendir a un alto nivel fue una sensación increíble”, afirmó Irving. “Me mostré humilde, pero también me esforcé por ser agresivo y volver a ser yo mismo”.
Para Dallas, su regreso representa una noticia significativa de cara a sus aspiraciones en la NBA. La prioridad ahora será mantener su progresión física y recuperar gradualmente el ritmo competitivo, mientras Irving busca dejar atrás una de las etapas más difíciles de su carrera.