Julianny de la Cruz tiene una meta clara: convertirse en la primera tenista dominicana en competir en un torneo de Grand Slam. Con apenas 15 años, la joven promesa comienza a abrirse camino en el circuito juvenil internacional, respaldada por su talento, una exigente rutina de entrenamiento y una mentalidad competitiva que considera clave para alcanzar sus sueños.
En una conversación con CDN Deportes, De la Cruz compartió detalles de su trayectoria, sus primeros pasos en el tenis y la disciplina que mantiene para continuar desarrollándose como atleta de alto rendimiento.
Su más reciente logro fue conquistar la Copa Mangulina J60 2026, torneo del ITF World Tennis Tour Junior celebrado en el Centro Nacional de Tenis del Parque del Este, con la participación de más de 100 jugadores de 20 países. En la final, la dominicana se impuso a la canadiense Payton Dith por 6-3 y 6-1.
Seis horas diarias de entrenamiento para alcanzar la élite
La relación de Julianny con el tenis comenzó cuando tenía apenas cinco años. Desde entonces, este deporte se convirtió en una parte fundamental de su vida y en el centro de un proyecto que hoy combina preparación deportiva y formación académica.



“Mi primer coach se llama Kiko, y posteriormente vengo aquí al Parque del Este como a los siete u ocho años. Ahora entreno en Vilas Tennis Academy, en Punta Cana”, explicó.
Su rutina refleja el compromiso con el que asume su carrera. La adolescente entrena seis horas al día, incluso bajo las altas temperaturas, mientras cursa sus estudios en modalidad virtual para mantener el equilibrio entre sus responsabilidades académicas y deportivas.
“Yo trabajo muchísimo. Hago seis horas diarias de entrenamiento al puro sol”, afirmó durante su participación en la Copa Mangulina J60 2026.
La fortaleza mental, una de sus principales armas
Más allá de sus condiciones técnicas, De la Cruz identifica el aspecto psicológico como uno de los mayores desafíos del tenis. Para ella, la capacidad de controlar las emociones y dejar atrás los errores puede marcar la diferencia en los momentos decisivos de un partido.
Su estrategia consiste en mantener la calma, aceptar lo ocurrido en el punto anterior y concentrarse inmediatamente en el siguiente.
Esa confianza también forma parte de su personalidad dentro de la cancha. Cuando se le preguntó por su mentalidad ganadora y por lo que piensa de sí misma, respondió con seguridad:
“Cuando tú te lo crees no hay nadie mejor que tú”.
Y al definir su propia confianza, añadió entre risas: “Yo soy, yo soy la mejor, humildemente”.
La combinación de seguridad, disciplina y disfrute del juego acompaña a una joven que busca convertir su potencial en resultados cada vez más importantes.
Del tenis juvenil a los grandes escenarios
La aspiración de Julianny va más allá de los títulos en el circuito juvenil. Su gran objetivo es abrir una puerta histórica para el tenis femenino dominicano: convertirse en la primera representante del país en disputar uno de los cuatro torneos de Grand Slam.
Su participación con la selección dominicana en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 también forma parte de una trayectoria que comienza a sumar experiencias en escenarios de mayor exigencia.
Con su reciente título en el Parque del Este y una rutina de preparación que exige constancia, De la Cruz continúa trabajando para acercarse a esa meta.
El camino hacia el tenis profesional requiere años de desarrollo, competencia internacional y crecimiento físico y mental. Julianny, sin embargo, tiene claro el objetivo que persigue: demostrar que el talento dominicano también puede abrirse espacio entre las mejores raquetas del mundo.