La Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) anunció oficialmente a Diego Forlán como nuevo entrenador interino de la selección uruguaya. El histórico exdelantero asumirá el mando de la Celeste hasta marzo de 2027, en una etapa de transición tras la salida de Marcelo Bielsa.
El presidente de la AUF, Ignacio Alonso, confirmó que Forlán dirigirá al equipo durante las ventanas FIFA de septiembre, octubre y noviembre de este año, además de los posibles partidos amistosos programados para inicios de 2027.
Sin embargo, su designación aún no es definitiva. La AUF celebrará elecciones presidenciales a finales de este año y será la nueva directiva la encargada de decidir si el exgoleador continúa al frente del seleccionado con un contrato de larga duración. Su permanencia dependerá tanto de los resultados deportivos como del respaldo de las futuras autoridades.
A sus 47 años, Forlán inicia el mayor desafío de su carrera como entrenador. Considerado uno de los mejores futbolistas en la historia de Uruguay, disputó 112 partidos con la selección y marcó 36 goles, dejando una huella imborrable con la camiseta celeste.
Su momento más brillante llegó en el Mundial de Sudáfrica 2010, donde fue el líder de una selección que alcanzó las semifinales y, gracias a sus cinco goles y sobresalientes actuaciones, recibió el Balón de Oro como mejor jugador del torneo.
Un año más tarde volvió a ser protagonista al conducir a Uruguay a la conquista de la Copa América 2011, el último gran título obtenido por la Celeste, consolidándose como uno de los máximos ídolos del fútbol uruguayo.
Forlán asume el cargo en un momento complejo para la selección. Uruguay viene de firmar una decepcionante actuación en el Mundial de 2026, donde quedó eliminada en la fase de grupos tras empatar con Arabia Saudita y Cabo Verde, además de caer frente a España, sin conseguir una sola victoria.
Ese rendimiento precipitó la salida de Marcelo Bielsa, cuyo ciclo terminó marcado por los malos resultados y por las diferencias con varios integrantes del plantel.
Ahora, la misión de Diego Forlán será devolverle la identidad competitiva a la Celeste, recuperar la confianza del grupo y sentar las bases para que Uruguay vuelva a pelear por los primeros puestos del fútbol internacional.