El inmortal de Cooperstown, Juan Marichal, fue el invitado especial del encuentro organizado por CDN y el periódico El Caribe, donde compartió profundas reflexiones sobre el béisbol moderno, la mentalidad que forjó su carrera, el orgullo de representar a la República Dominicana y los momentos más memorables de su trayectoria.
Ohtani, el fenómeno “de otro planeta”
Marichal no escatimó en elogios hacia la superestrella japonesa Shohei Ohtani, a quien calificó como “un fenómeno, un atleta que parece venir de otro planeta”.
Al ser consultado sobre si Ohtani ha superado a leyendas históricas como Willie Mays a quien considera el mejor jugador que vio y con quien tuvo el honor de compartir terreno, el “Monstruo de Laguna Verde” fue contundente:
“Sí, lo ha superado. Lo que Ohtani ha hecho, conectar tres jonrones en un juego y lanzar siete entradas ponchando a diez, eso no se había visto”.
El control, la fuerza mental y el “toque de queda”
Al analizar el béisbol actual, Marichal criticó la tendencia de priorizar la velocidad por encima del control explicó que su éxito se basó en la precisión: de cada diez lanzamientos, siete iban exactamente donde él quería.
Señaló que muchos lanzadores modernos carecen de control, pues con frecuencia pasan de una cuenta de 0-2 a 3-2, reflejando falta de dominio o de un buen asesor técnico.
Sobre cómo manejaba la presión, Marichal confesó que “nunca la sintió”. Su mentalidad era simple:
“Yo era el jefe, el que mandaba. Mientras no lanzara la bola, el juego no comenzaba.” Esa actitud, aseguró, fue clave para sostener una carrera de casi 16 años al más alto nivel.
Su principal fuente de motivación provenía de su país.
Los narradores dominicanos solían decir que cada vez que Marichal lanzaba, había ‘toque de queda’ en la República Dominicana.
“Pensar en mi pueblo, escuchando por radio, me daba más fuerza para dominar al contrario”, recordó con emoción.
Los cambios modernos: el reloj, la tecnología y el “corredor fantasma”
Marichal valoró positivamente algunas reformas del béisbol moderno, como el reloj de pitcheo y los límites de tiempo entre lanzamientos, pero expresó su desacuerdo con otras.
“No estoy de acuerdo con el corredor fantasma. No se le puede dar crédito a un bateador ni culpar a un lanzador por un corredor que no se ha ganado. Esa regla debería cambiarse.”
También lamentó la excesiva dependencia de la tecnología y las estadísticas, señalando que en su época la estrategia era mucho más sencilla:
“Cuando iba a lanzar, la reunión era entre tres personas: Willie Mays, el catcher y yo.” Hoy, afirmó, los dirigentes muestran desconfianza, llegando incluso a retirar a un lanzador con juego sin hits solo por permitir un hit.
Orgullo nacional y consejo a la juventud
Marichal exhortó a los peloteros jóvenes a sentirse orgullosos de representar a la República Dominicana y a mantener una conducta ejemplar dentro y fuera del terreno.
Destacó que el país es el segundo del mundo con más jugadores en Grandes Ligas, solo detrás de Estados Unidos y valoró el trabajo de las academias dominicanas, que preparan a los jóvenes en el idioma y en la disciplina profesional.
Hizo un llamado a los atletas a comportarse con integridad y a “poner en alto el nombre de la República Dominicana”.
Asimismo, les recomendó que, al alcanzar fama y dinero, busquen buenos asesores para manejar sus finanzas y evitar los errores que pueden destruir una carrera, especialmente el uso de sustancias prohibidas.
Retiro y momentos inolvidables
Marichal reveló que su retiro fue una decisión personal, tomada junto a su esposa.
“Ya se lo había prometido a mi esposa, y no podía echarme atrás.” Su principal motivación fue dedicarse a su familia y pasar más tiempo con sus cuatro hijas.
Entre los momentos más especiales de su carrera, destacó:
Su debut en 1960, donde lanzó un juego de un solo hit. El legendario duelo de 16 entradas contra Warren Spahn, en el que lanzó 227 pitcheos y ganó gracias a un jonrón de Willie Mays.
“Tenía 25 años y Spahn 42. Le pedí a mi dirigente, Alvin Dark, que me dejara seguir, y ese juego se convirtió en uno de los más recordados de mi vida.”
Finalmente, Marichal expresó su gratitud por la dedicatoria del torneo invernal dominicano a su nombre. Dijo sentirse sorprendido y emocionado por el reconocimiento, y valoró las palabras del presidente de la Liga, Vitelio Mejía, quien le pidió disculpas públicamente por la demora.
“Recibí el honor con mucha humildad. Mi familia y yo nos sentimos muy honrados.”