Los Filis de Filadelfia continúan consolidando su buen momento tras imponerse 6-4 a los Padres de San Diego este jueves en el Citizens Bank Park. La victoria les permitió completar una nueva barrida sobre los californianos y cerrar la serie de temporada con dominio absoluto.
Con el triunfo, los Filis mejoraron su récord a 33-29 y alcanzaron su mejor marca de la campaña, ubicándose cuatro juegos por encima de .500.
Zack Wheeler volvió a marcar el camino
En una jornada en la que el bullpen llegaba con limitaciones, Zack Wheeler asumió el protagonismo desde la lomita. El derecho trabajó siete sólidas entradas, permitió apenas dos carreras y mantuvo bajo control a la ofensiva de San Diego durante gran parte del encuentro.
Su actuación permitió a Filadelfia administrar mejor sus relevistas y encaminar una victoria que resultó más cómoda de lo habitual para un equipo acostumbrado a los finales apretados.
La ofensiva rompe una larga sequía
Uno de los aspectos más positivos para los Filis fue el despertar de su ofensiva. El equipo anotó seis carreras y conectó diez imparables, poniendo fin a una racha de 13 encuentros consecutivos sin alcanzar esas cifras.
Bryce Harper contribuyó al triunfo al batear de 3-1 y anotar dos carreras. Tras el encuentro, la estrella de Filadelfia reconoció que el equipo necesita producir más ofensivamente para aspirar a una larga trayectoria en la postemporada.
«Como ofensiva queremos anotar más carreras y necesitamos hacerlo. Tenemos que seguir trabajando y encontrar maneras de ganar con mayor margen», señaló Harper.
Una fórmula que genera interrogantes
Aunque los Filis han ganado con frecuencia en las últimas semanas, gran parte de su éxito ha llegado en encuentros definidos por una sola carrera.
Antes del partido del jueves, 14 de sus 32 victorias habían sido por la mínima diferencia, la cifra más alta de las Grandes Ligas. Esto representa el 44 por ciento de todos sus triunfos en la temporada.
Las estadísticas históricas indican que ese tipo de tendencia suele ser difícil de sostener durante una campaña completa. Sin embargo, Filadelfia parece ser una excepción gracias a la fortaleza de dos áreas fundamentales: su rotación abridora y el relevo de cierre.
La rotación y Durán sostienen el éxito
Desde la llegada de Don Mattingly como dirigente interino el pasado 28 de abril, los abridores de Filadelfia han registrado una efectividad colectiva de 2.79, la mejor de las Grandes Ligas durante ese período.
A ello se suma el extraordinario desempeño del dominicano Jhoan Durán, quien acumula 14 salvamentos en igual número de oportunidades. El cerrador no ha permitido carreras en ninguna de sus apariciones esta temporada y se ha convertido en una pieza clave dentro del esquema del conjunto.
«Es una gran sensación cuando sabes que tienes a alguien como Jhoan esperando en el noveno inning. Prácticamente convierte el juego en uno de ocho entradas», afirmó Mattingly.
Alvarado evitó el susto final
La ausencia de Durán obligó a Filadelfia a buscar alternativas para cerrar el compromiso. El venezolano José Alvarado asumió la responsabilidad en el noveno episodio.
Sin embargo, el relevista complicó momentáneamente el panorama tras conceder una base por bolas y permitir un cuadrangular de dos carreras. A pesar de ello, logró recuperar el control y registrar los outs finales para asegurar la victoria.
El triunfo representó la primera ocasión desde el 17 de mayo en que los Filis ganaron un partido sin una situación oficial de salvamento, una muestra de que la ofensiva finalmente respondió cuando el equipo más lo necesitaba.
Un equipo que sigue encontrando maneras de ganar
Más allá de las dudas sobre la sostenibilidad de tantos triunfos cerrados, los Filis continúan demostrando resiliencia. Con una rotación dominante, un cerrador confiable y señales de recuperación ofensiva, Filadelfia sigue acumulando victorias y fortaleciendo sus aspiraciones de competir en la recta final de la temporada.
Si la ofensiva logra mantener el nivel mostrado ante San Diego, los Filis podrían convertirse en uno de los equipos más peligrosos de cara a la lucha por la postemporada.