Los Cachorros de Chicago y los Marlins de Miami trabajan en un posible cambio que enviaría al lanzador derecho dominicano Edward Cabrera a la organización de Chicago, según informó una fuente a Mark Feinsand de MLB.com este miércoles. El reporte fue dado a conocer inicialmente por Michael Cerami, de Bleacher Nation. Hasta el momento, ninguno de los equipos ha confirmado el acuerdo.
- Recomendamos leer: Bryan de la Cruz MVP de la LIDOM 2025-2026
Cabrera se encuentra en su primer año de elegibilidad para el arbitraje salarial y estaría bajo control contractual del club que lo adquiera hasta el final de la temporada 2028. El derecho, que cumplirá 28 años durante la campaña 2026, firmó como adolescente con los Marlins como parte del grupo internacional de 2015.
Pese a su evidente talento, que incluye un cambio cercano a las 96 millas por hora, Cabrera tardó en consolidarse como abridor. La razón fueron persistentes problemas de control y un amplio historial de lesiones, entre ellas ampollas recurrentes y molestias en el codo de lanzar.
Producción irregular en sus primeros años
Entre 2021 y 2024, el dominicano acumuló 4.3 de bWAR en 63 partidos, 61 de ellos como abridor. En ese lapso registró un EFE+ de 102 y un WHIP de 1.347. Además, promedió 5.1 bases por bolas y 10.0 ponches por cada 9.0 entradas.
Durante la carrera de los Marlins hacia la postemporada de 2023, Cabrera fue enviado a Triple-A. En ese momento presentaba 5.96 BB/9, la segunda cifra más alta de MLB entre lanzadores con al menos 90 entradas. Posteriormente, no fue utilizado en la Serie de Comodines de la Liga Nacional frente a los Filis.
El salto de calidad en 2025
En 2025, finalmente, las piezas parecieron encajar para el lanzador quisqueyano. Estableció marcas personales en aperturas (26), entradas lanzadas (137.2) y ponches (150). También mejoró notablemente su control, con 3.1 boletos por cada 9.0 innings y una proporción de ponches por bases por bolas de 3.13. Cerró la temporada con un EFE+ de 125.
Asimismo, logró completar al menos siete entradas en cuatro aperturas. Antes de eso, solo lo había conseguido tres veces en sus primeras cuatro campañas combinadas.
Desde el 4 de mayo hasta el 8 de agosto, Cabrera mantuvo una efectividad de 2.22, la tercera mejor de la Liga Nacional. Fue la cuarta mejor de todas las Grandes Ligas en ese tramo, solo por detrás de Paul Skenes (1.60), Cristopher Sánchez (2.06) y Framber Valdez (2.18).
No obstante, la temporada volvió a incluir preocupaciones físicas. El 11 de julio salió de una apertura por molestias en el codo derecho, aunque evitó la lista de lesionados gracias a la pausa del Juego de Estrellas. Más adelante, el 30 de agosto, abandonó otra salida por un esguince en el mismo codo. Aun así, regresó para realizar dos aperturas en la última semana de la campaña, incluida la final de los Marlins, en la que lanzó cinco entradas en blanco para eliminar a los Mets de la contienda por un puesto en los playoffs.
De concretarse el cambio, Cabrera se convertiría en una pieza clave para la rotación de los Cachorros, mientras que los Marlins continuarían reconfigurando su cuerpo de lanzadores de cara al futuro.