El cubano se convirtió en apenas el noveno lanzador en la historia de las Grandes Ligas en alcanzar la histórica cifra.
Aroldis Chapman volvió a escribir su nombre en la historia de las Grandes Ligas.
El veterano relevista cubano alcanzó este domingo los 400 salvamentos de su carrera, luego de cerrar la victoria de los Medias Rojas de Boston por 3-1 sobre los Orioles de Baltimore, resultado que además completó la barrida de cuatro partidos de Boston sobre el conjunto de Baltimore.
Chapman puso el punto final al encuentro de manera característica: con una recta de 162 kilómetros por hora que provocó un swing fallido de Christian Encarnacion-Strand para sellar el triunfo.
Después del último lanzamiento, el vestuario de los Medias Rojas se convirtió en escenario de celebración. Sus compañeros comenzaron a corear una y otra vez:
“¡Feliz! ¡Feliz! ¡Feliz!”
El festejo tenía una razón de peso. Chapman acababa de convertirse en el noveno lanzador en la historia de las Grandes Ligas con al menos 400 salvamentos.
Un objetivo que parecía lejano
Chapman consiguió su primer salvamento en las Grandes Ligas en 2011, cuando militaba con los Rojos de Cincinnati.
Desde entonces, construyó una de las carreras más destacadas entre los relevistas de su generación, marcada por su potencia, su capacidad para dominar a los bateadores y una recta que durante años estuvo entre las más temidas del béisbol.
Sin embargo, alcanzar los 400 salvamentos no fue un camino sencillo.
En 2022, Chapman registró apenas nueve rescates con los Yankees de Nueva York. La situación tampoco mejoró en las temporadas siguientes, cuando pasó por Kansas City, Texas y Pittsburgh.
Entre 2022 y 2024 acumuló solamente 29 salvamentos, una cifra que puso en duda la posibilidad de que pudiera alcanzar una marca que había convertido en uno de sus objetivos personales.
Pero Boston le abrió nuevamente la puerta.
Boston le devolvió el puesto de cerrador
Cuando Chapman llegó a los Medias Rojas en 2025, recibió la oportunidad de competir nuevamente por el puesto de cerrador.
El cubano respondió.
Recuperó protagonismo en los momentos decisivos y volvió a demostrar que todavía podía ser una pieza determinante desde el bullpen.
“Es algo muy especial. Hace unos años, perdí mi puesto como cerrador. Cuando llegué aquí, me dieron la oportunidad de competir por el puesto. Logré ganarlo”, explicó Chapman a través de un intérprete.
El relevista reconoció que alcanzar los 400 salvamentos era uno de los objetivos que tenía pendientes en su carrera.
“Hubo un momento en que pensé que no sería capaz de hacerlo”, admitió.
Ahora, esa preocupación quedó atrás.
Una cifra que confirma su legado
Con el salvamento conseguido ante Baltimore, Chapman llegó a 400 rescates en su carrera y además alcanzó las 10 temporadas con al menos 30 salvamentos, incluyendo los 33 que suma este año.
La combinación de longevidad y dominio ha convertido al cubano en uno de los relevistas más importantes de su generación.
Su trayectoria también incluye temporadas en las que su velocidad y su recta de cuatro costuras marcaron diferencias en los momentos de mayor presión.
A sus 38 años, Chapman continúa demostrando que todavía tiene recursos para cerrar partidos en el máximo nivel.
Sus compañeros celebraron el momento
El logro también fue celebrado por sus compañeros de Boston.
El mánager interino de los Medias Rojas, Chad Tracy, destacó la oportunidad de compartir con Chapman una etapa tan importante de su carrera.
“Me siento afortunado de poder acompañarlo en este camino. Ahora que lo conozco y veo su ética de trabajo, es genial”, expresó Tracy.
Eli White, quien conectó un jonrón de tres carreras en la segunda entrada para darle a Boston la ventaja, también valoró haber formado parte de una jornada histórica.
“Es genial formar parte de ese momento histórico. Es divertido ver cómo se desenvuelve día a día. Siempre está concentrado y listo para subir al montículo”, señaló White.
Chapman sigue haciendo historia
Lo que comenzó con aquel primer salvamento en Cincinnati en 2011 terminó convirtiéndose, 15 años después, en una cifra reservada para un grupo muy reducido de lanzadores.
400 salvamentos.
Nueve lanzadores en la historia de las Grandes Ligas han alcanzado esa marca, y Aroldis Chapman, con su poderosa recta y después de superar años complicados, ya forma parte de ese exclusivo grupo.
El cubano volvió a demostrar que, incluso cuando parecía que el camino hacia la historia se había complicado, todavía quedaban capítulos por escribir.