La NBA salió al frente de las críticas sobre el incremento en las faltas señaladas durante los actuales playoffs, asegurando que el aumento no es algo fuera de lo común y que responde a la intensidad propia de la postemporada.
Según datos de la liga, en estos playoffs se están pitando alrededor de un 11 % más de faltas personales por partido en comparación con la temporada regular, una de las diferencias más marcadas en décadas. Sin embargo, para la NBA, esto es consecuencia natural de la competitividad y el nivel físico que se vive en las series de eliminación.
National Basketball Association explicó, a través de su vicepresidente sénior de desarrollo y formación arbitral, Monty McCutchen, que aunque el ambiente de playoffs es distinto, la filosofía arbitral no cambia.
“Sería muy difícil para jugadores, entrenadores y árbitros mantener la intensidad de una serie de siete partidos durante una temporada de 82 encuentros”, expresó McCutchen durante el campamento de evaluación del draft de la NBA. “Los playoffs son uno de los mayores espectáculos del deporte por la pasión y la fuerza con la que se juegan”.
Las quejas sobre el arbitraje han sido constantes durante esta postemporada. Uno de los casos más comentados fue la expulsión de Victor Wembanyama tras propinar un codazo a Naz Reid en un partido entre los San Antonio Spurs y los Minnesota Timberwolves. El dirigente interino de San Antonio, Mitch Johnson, defendió a su jugador asegurando que constantemente enfrenta un juego físico extremo.
También se han pronunciado figuras como Austin Reaves y los Los Angeles Lakers, quienes reclamaron decisiones arbitrales tras una derrota ante el Oklahoma City Thunder.
Por su parte, el entrenador de Cleveland Cavaliers, Kenny Atkinson, cuestionó la poca cantidad de tiros libres recibidos por Donovan Mitchell en los primeros partidos de la serie frente a los Detroit Pistons, situación que posteriormente generó respuesta del técnico rival, JB Bickerstaff.
McCutchen reconoció que es normal que los entrenadores defiendan públicamente a sus jugadores, aunque aseguró que la liga analiza cuidadosamente cada comentario para evitar que influya en las decisiones arbitrales.
Además, recordó que los árbitros de playoffs son evaluados constantemente y que solo los mejores continúan avanzando ronda tras ronda. Cada jugada es revisada minuciosamente mediante video, tal como ocurre durante la temporada regular.
“No nos guardamos el silbato”, afirmó McCutchen. “Queremos permitir un juego agresivo y apasionado, pero sin que se convierta en juego brusco”.
La NBA ha registrado un aumento en las faltas señaladas entre temporada regular y playoffs en 66 de sus 80 años de historia. Aun así, la liga insiste en que el objetivo sigue siendo el mismo: permitir la intensidad característica de la postemporada sin perder el control de los partidos.