Los Knicks de Nueva York lograron materializar el sueño de volver a ser campeones de la NBA tras superar a San Antonio 94-90 en una noche mágica.
Los Knicks de Nueva York estuvieron en desventaja por hasta 16 puntos en el partido y por nueve puntos al inicio del último cuarto antes de remontar gracias a las hazañas de Jalen Brunson. Nueva York ganó 94-90.
Desde hace 53 años el equipo no ganaba un cetro en la NBA.
Fue Brunson quien lideró el camino para Nueva York, llegando a cualquier lugar de la cancha que quisiera, terminando la primera mitad con 16 puntos. Un tiro de Mikal Bridges con 2:45 por jugar en el segundo cuarto acercó a Nueva York a solo seis puntos mientras los aficionados de los Knicks que viajaron a San Antonio gritaban, aunque su celebración se enfrió segundos después cuando Karl-Anthony Towns cometió su tercera falta.
Con Wembanyama y Towns fuera durante los últimos dos minutos y algo de la primera mitad, Josh Hart de los Knicks recibió una falta flagrante de De’Aaron Fox mientras encestaba en un contraataque. Hart anotó el tiro libre para reducir la ventaja de los Spurs a cinco y Bridges anotó en la siguiente posesión para poner el marcador a solo tres puntos.
Los Knicks conquistaron el título NBA contra unos Spurs que les habían negado la gloria en las últimas finales de los neoyorquinos, en 1999.
Con este título, Nueva York suma su tercer campeonato en la historia de la franquicia y completa una temporada histórica en la que recupera protagonismo en la NBA. El anillo representa el regreso definitivo de los Knicks a la élite del baloncesto, tras más de cinco décadas de espera.