Los Golden State Warriors han comenzado a evaluar posibles traspasos que involucren al veterano pívot Kristaps Porzingis, quien permanece fuera de acción por tiempo indefinido debido a un problema de salud personal. La situación ha generado incertidumbre sobre su continuidad en el baloncesto, según informaron fuentes de la liga a Shams Charania, de ESPN.
Ante las versiones sobre una posible salida del jugador, los Warriors emitieron un comunicado este miércoles en el que evitaron referirse a los rumores de traspaso y a las informaciones relacionadas con el estado de salud y el futuro de Porzingis.
«No haremos comentarios sobre especulaciones de traspasos ni sobre informaciones relacionadas con su estado de salud o su futuro», expresó la franquicia.
En junio, Porzingis firmó una extensión de contrato de dos años por valor de 40 millones de dólares; sin embargo, de los 20 millones correspondientes a la segunda temporada, solo 3 millones están garantizados, lo que convierte, en la práctica, a este acuerdo en un contrato que expira pronto.
La directiva diseñó estratégicamente la extensión sin un aumento salarial entre ambas temporadas, lo que permite que el jugador pueda ser traspasado de inmediato, sin necesidad de esperar hasta mediados de diciembre.
A pesar de esta flexibilidad, ese no era el objetivo inicial previsto para el contrato. Porzingis disputó 15 de los últimos 20 partidos del equipo la temporada pasada, y la gerencia de los Warriors consideró que su verano había sido lo suficientemente positivo como para contemplarlo como el pívot titular, formando parte de la línea interior junto a Draymond Green y el novato Yaxel Lendeborg.
Porzingis estuvo en las instalaciones del equipo en San Francisco y pisó la cancha durante la semana previa al inicio del campo de entrenamiento. Asimismo, asistió a un evento organizado por los propios jugadores —encabezado por Jimmy Butler— en San Diego a finales de septiembre; sin embargo, fuentes del equipo describieron a un Porzingis distante, que se mostró indiferente y sin interés en participar en los partidos de práctica ni en las exigentes sesiones de preparación física sobre la cancha.
El domingo anterior al comienzo del campo de entrenamiento, Porzingis se puso en contacto con los Warriors e informó al gerente general, Mike Dunleavy, de que seguía sufriendo las secuelas de un problema de salud que le ha afectado durante casi dos años, comunicándole además que se tomaría una baja por tiempo indefinido.