Por Robert Mateo
La NBA necesitaba un cambio. Y llegó de golpe, sin previo aviso, a través de dos equipos que, en el radar de las predicciones, apenas eran puntos marginales: Indiana Pacers y Oklahoma City Thunder. Estas Finales 2025 no solo están rompiendo con la narrativa habitual de las superpotencias de siempre. Por tal razón, ESPN Deportes reunió a sus analistas de baloncesto junto a periodistas de toda latinoamérica para tratar a profundidad la estancia más importante de la mejor liga de basket en el mundo.
Lo de Indiana es asombroso. Tras más de dos décadas sin pisar unas Finales, el equipo comandado por Tyrese Haliburton ha llegado hasta aquí desafiando pronósticos, jugando un baloncesto inteligente, solidario y ágil. Lo de Oklahoma City, por su parte, raya en lo poético: una reconstrucción paciente que floreció antes de tiempo, con un Shai Gilgeous-Alexander en modo MVP y un grupo joven que juega con el descaro del que no tiene miedo a la historia.
En medio de esta narrativa, tuve el privilegio de formar parte de esta mesa redonda en ESPN junto a voces tan autorizadas como Ernesto Jerez, Miguel Ángel Briseño, Fernando Tirado y Fabricio Oberto. En representación de República Dominicana para CDN Deportes, planteé dos preguntas: la primera fue sobre ¿quién es el favorito para llevarse el título?; y la segunda acerca del tema en tendencia sobre si Haliburton es o no es una ¨Superestrella¨.
Briseño fue el único que apostó por Indiana, aferrado a la lógica del momentum y la estructura táctica. Los demás, con argumentos sólidos, se decantaron por Oklahoma: la profundidad de plantilla, el talento de SGA y una defensa que sofoca y castiga.
Pero quizá la reflexión más interesante fue la que surgió cuando pregunté si el dos veces All Star de Indiana ya pertenece a la categoría de los Luka Doncic, Steph Curry, LeBron James y compañía. El consenso fue claro: el término «superestrella» necesita redefinirse. No basta con tener buenos números. Se trata de liderazgo, de impacto emocional, de hacer mejores a los demás. El base de los Pacers está cerca, pero aún no ha cruzado ese umbral. Le falta esa consistencia partido tras partido para terminar de convencer, si dentro del espacio que ocupa el término ¨Super Star¨, logra ubicar su nombre en el futuro cercano.
Hasta ahora, las Finales han estado a la altura del relato:
- Juego 1: Indiana ganó 111–110 con un Haliburton decisivo y 38 puntos de un imparable SGA.
- Juego 2: Oklahoma igualó la serie con autoridad (123–107), mostrando su arsenal completo y una racha demoledora de 19–2.
Con la serie empatada 1–1, el drama está intacto. Gilgeous-Alexander, con 72 puntos en dos partidos, ya ha inscrito su nombre en los libros de récords. Haliburton, con promedios de 18.6 puntos y 9.2 asistencias en estos playoffs, sigue siendo el motor de un equipo que juega para sorprender.
Estas Finales son una celebración del baloncesto bien jugado, pero también son una señal para la NBA: el futuro no espera turno. Ha llegado, se ha sentado en la mesa y está disputando el anillo.
Y eso, para los que amamos el juego, es lo mejor que le pudo pasar a esta liga.
Los partidos de las Finales NBA 2025 se transmiten para República Dominicana en CDN canal 37 y para los demás países de Latinoamérica a través de ESPN Deportes y la plataforma Disney+.