SANTIAGO. – Con la motivación en su punto más alto tras cumplir el sueño de accionar en las Grandes Ligas, el infielder Eddys Leonard se integró al campamento de entrenamientos de las Águilas Cibaeñas en el Estadio Cibao.
El versátil jugador de cuadro se suma por tercer año consecutivo a la causa aguilucha, listo para aportar desde el primer día de cara a la temporada 2026-2027 de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM).
A su llegada, Leonard compartió la emotiva anécdota de cuando recibió la llamada que le anunciaba su ascenso a las Grandes Ligas con los Gigantes de San Francisco, mientras realizaba compras en un supermercado en Estados Unidos.
También recordó la efusiva celebración junto a su familia y las felicitaciones de destacadas figuras del béisbol, encabezadas por el inmortal de Cooperstown Adrián Beltré.
«Es algo indescriptible. El sueño de niño que todos tenemos… Ser uno de los tantos que Dios bendijo con debutar en MLB me hace sentir súper feliz», expresó emocionado el versátil jugador.
Compromiso familiar y con la fanaticada Destacó que accionar en la pelota dominicana le permite jugar frente a sus seres queridos, quienes no pueden viajar a Estados Unidos, además de estar presente desde el primer día para impulsar la causa cibaeña.
Enfoque e intensidad Aseguró que llega enfocado en mantener una mentalidad de aprendizaje continuo y el «joseo» diario para rendir al máximo nivel. Química en el camerino Valoró de forma muy positiva la integración de los nuevos talentos y la fraternidad que se respira en el grupo desde el inicio de la pretemporada.
Plena forma física Confirmó estar al 100 % de sus condiciones físicas y enfocado en el objetivo colectivo de conquistar la corona número 23 para las Águilas y Santiago.
Rendimiento en la temporada 2026
Durante el verano en Triple-A, dividido entre los Nashville Sounds, sucursal de los Cerveceros de Milwaukee, y los Sacramento River Cats, filial de los Gigantes de San Francisco, Leonard registró un promedio de bateo de .261, con 18 cuadrangulares y 63 carreras remolcadas.
Además, negoció 39 boletos, se robó ocho bases y registró una sólida línea ofensiva, con .342 de porcentaje de embasarse (OBP), .469 de slugging y un OPS de .812. Mientras tanto, en su breve paso por las Grandes Ligas, vio acción en tres partidos y conectó dos imparables —entre ellos un doblete— en ocho turnos al bate.