Aroldis Chapman atraviesa una de sus temporadas más sólidas de los últimos años y, mientras continúa siendo una pieza importante del bullpen de los Medias Rojas de Boston, el veterano lanzador cubano ya comienza a contemplar cómo quiere terminar su carrera en las Grandes Ligas.
A sus 38 años y en su temporada número 17 en MLB, Chapman tiene contrato con Boston hasta la temporada 2027 y ha dejado claro que le gustaría que ese sea el último uniforme que vista en su carrera.
“Espero que sí. Estoy un poco cansado de ir de equipo en equipo, así que espero que sí”, respondió Chapman al ser consultado sobre la posibilidad de retirarse como miembro de los Medias Rojas.
El zurdo, sin embargo, dejó claro que su futuro dependerá de cuánto tiempo pueda mantenerse competitivo.
“Como siempre digo, lanzaré hasta que un equipo no me quiera más. Si puedo estar aquí, estaré aquí. Si no me quieren, me iré a casa”, manifestó.
Incluso cuando le preguntaron si estaría dispuesto a jugar hasta los 45 años, Chapman respondió de manera contundente: “Si tengo que darte una respuesta, diría que sí”.
Chapman sigue siendo pieza clave en Boston
El rendimiento del cubano explica por qué Boston mantiene la confianza en él.
Chapman se ha consolidado nuevamente como el cerrador principal de los Medias Rojas, aportando experiencia y poder desde el bullpen en una temporada en la que continúa demostrando que su recta y su repertorio todavía pueden marcar diferencias.
En 2026, sus números reflejan una campaña de alto nivel:
- 41 juegos
- 2-4
- 2.04 de efectividad
- 27 salvamentos en 29 oportunidades
- 39.2 entradas
- 31 hits permitidos
- 9 carreras limpias
- 2 jonrones permitidos
- 18 boletos
- 50 ponches
- 1.24 de WHIP
Su capacidad para cerrar partidos y su experiencia en situaciones de máxima presión lo han convertido además en una de las principales voces dentro del bullpen de Boston.
Un curioso episodio entre Boston y Toronto
La jornada también dejó uno de los momentos más insólitos de la temporada, protagonizado por los Medias Rojas y los Azulejos de Toronto.
En la parte alta de la séptima entrada, con dos outs, había corredores en primera y tercera cuando Ceddanne Rafaela conectó un elevado.
Los corredores comenzaron a desplazarse por las bases creyendo que la entrada había terminado, pero la jugada terminó generando una situación poco habitual que desembocó en un doble play.
La confusión se produjo porque el corredor de tercera había cruzado el plato antes de que se completara el out en primera. Al no tratarse de una jugada de out forzado, la carrera podía ser válida si el equipo defensor no realizaba correctamente la apelación correspondiente.
El desconcierto fue tal que los jugadores abandonaron el terreno sin percatarse inicialmente de las implicaciones reglamentarias de la jugada.
El futuro de Chapman parece estar en Boston
Mientras los Medias Rojas continúan luchando por sus objetivos en la temporada, Chapman parece haber encontrado en Boston el escenario ideal para afrontar la última etapa de una carrera extraordinaria.
Desde su llegada a las Grandes Ligas, el cubano se convirtió en uno de los lanzadores más dominantes y temidos de su generación gracias a una recta que llegó a superar las 100 millas por hora de manera habitual.
Ahora, después de pasar por varias organizaciones, el veterano no oculta su deseo de estabilidad.
Boston podría ser el último capítulo de la carrera de Aroldis Chapman. Y mientras su brazo todavía responde, el cubano parece dispuesto a seguir subiendo al montículo.