El regreso de Ja Morant a la pista frente a los Memphis Grizzlies tuvo un desenlace inesperado. El escolta de los Portland Trail Blazers sufrió una lesión en el tendón de la corva izquierdo durante el encuentro del jueves, en el que se enfrentó por primera vez al equipo que marcó sus primeros siete años en la NBA.
Morant apenas pudo disputar 23 minutos y terminó su participación con 14 puntos antes de ser descartado por las molestias físicas. Los Grizzlies aprovecharon la situación para imponerse con marcador de 124-103 y conservar su invicto, con récord de 5-0. Portland, por su parte, quedó con balance de 3-1.
El partido tenía un ingrediente especial para el base, quien fue traspasado a los Trail Blazers durante la pretemporada, poniendo fin a una etapa de siete temporadas en Memphis que comenzó con grandes expectativas, pero que estuvo marcada por distintas controversias y dificultades.
Un reencuentro sin rencores
En la víspera del compromiso, Morant había restado importancia al hecho de medirse por primera vez a su antiguo equipo. El jugador aseguró que no es alguien que guarde rencores, aunque llamó la atención al elegir la canción Cross Me como parte de su rutina de calentamiento con Portland.
Pese a la carga emocional que podía representar el enfrentamiento, el foco terminó puesto en su estado físico y en la incertidumbre sobre su disponibilidad para los próximos compromisos.
Los Trail Blazers y los Grizzlies no volverán a enfrentarse hasta febrero, cuando tienen programados dos encuentros en Memphis.
Morant registra un promedio de 15.8 puntos por partido en sus primeras cuatro apariciones con Portland, equipo que espera contar con su talento para continuar la temporada.