Los New York Knicks decidieron aplazar todas las negociaciones para extensiones de contrato hasta más adelante en la temporada regular de la NBA, una medida que mantiene en suspenso el futuro contractual de varias piezas importantes del equipo, entre ellas el dominicano Karl-Anthony Towns y el alero Josh Hart.
La organización anunció su decisión el viernes, alegando que su prioridad inmediata es preparar la defensa del campeonato y concentrarse en el inicio de la campaña 2026-27.
“Como organización, nuestra atención se centra por completo en prepararnos para la próxima temporada y brindarles a nuestros aficionados otro año del que puedan sentirse orgullosos”, expresó un portavoz del equipo en un comunicado divulgado por ESPN.
Diferencias económicas con Karl-Anthony Towns
El caso de Towns representa uno de los principales asuntos pendientes para la gerencia neoyorquina. El pívot dominicano puede optar a una extensión de cuatro años valorada en aproximadamente 276 millones de dólares, mientras que la última oferta de los Knicks habría rondado los 200 millones, según fuentes citadas por ESPN.
Towns, de 30 años, expresó recientemente su pesimismo sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo antes del inicio de la temporada.
“No tiene buena pinta”, manifestó el jugador, quien ha insistido en su deseo de continuar en Nueva York y encontrar una fórmula que permita mantener unido al núcleo del equipo.
El dominicano cobrará 57 millones de dólares durante la campaña 2026-27 y dispone de una opción de jugador por 61,1 millones para la temporada 2027-28. Esa cláusula podría ser determinante en sus decisiones futuras, dependiendo de cómo evolucionen las conversaciones.
Josh Hart y otros jugadores también esperan
Towns no es el único integrante de los Knicks pendiente de una posible extensión. Josh Hart, Miles McBride y Tyler Kolek también reúnen las condiciones para negociar nuevos contratos.
Hart percibirá alrededor de 20,9 millones de dólares esta temporada, mientras que la franquicia cuenta con una opción de equipo cercana a los 22,3 millones para 2027-28.
La decisión de posponer todas las conversaciones significa que estos jugadores deberán esperar para conocer los planes de la organización respecto a su continuidad a largo plazo.
El segundo límite salarial condiciona a los Knicks
La política financiera de la franquicia también influye en el estancamiento de las negociaciones. El propietario de los Knicks, James Dolan, ha reiterado que el equipo no tiene intención de superar el segundo límite de gasto salarial de la NBA, conocido como second apron.
Esa postura obliga a la gerencia a evaluar cuidadosamente sus compromisos económicos para conservar una plantilla competitiva sin exponerse a las restricciones adicionales que contempla el convenio colectivo de la liga.
El reto para Nueva York será equilibrar la continuidad de sus principales figuras con la disciplina financiera que se ha impuesto.
La defensa del título, la prioridad inmediata
Después de conquistar el campeonato de la NBA, los Knicks afrontan una nueva temporada con la presión de mantenerse entre los principales contendientes. Sin embargo, la pausa en las negociaciones deja abiertas varias interrogantes sobre la composición del equipo a mediano plazo.
En el caso de Towns, el desenlace tendrá especial relevancia por su importancia deportiva y por el valor económico de una posible extensión.
Por ahora, la organización ha decidido concentrarse en el baloncesto y dejar las conversaciones contractuales para más adelante. La evolución de la temporada y la posición de ambas partes determinarán si los Knicks consiguen asegurar la continuidad de sus principales jugadores sin comprometer su estrategia financiera.