La espera terminó para los Yankees de Nueva York. Después de permanecer 100 días fuera de acción debido a una fractura por estrés en una costilla del lado derecho, Aaron Judge volvió a ocupar un lugar en la alineación titular en el inicio de la serie ante los Rockies de Colorado.
El capitán de los Yankees fue colocado nuevamente como tercer bate por el manager Aaron Boone y defendió el jardín derecho durante seis entradas, en un regreso que, aunque no estuvo acompañado de imparables, representó una noticia positiva para Nueva York en el tramo más importante de la temporada.
Judge terminó la jornada de 3-0, con dos ponches, pero mostró que está físicamente preparado para comenzar su proceso de reincorporación a la dinámica competitiva de las Grandes Ligas.
En su primer turno al bate, durante la primera entrada, enfrentó al derecho Gabriel Hughes y terminó ponchándose tras abanicar una recta de 93 millas por hora. Más adelante, en la cuarta entrada, conectó un elevado al jardín central con una velocidad de salida de 95.1 millas por hora, una señal alentadora después de una ausencia tan prolongada.
Su última aparición ofensiva llegó en la sexta entrada, cuando tomó un turno en el que recibió el tercer strike cantado.
Aunque no pudo conectar de hit, el regreso de Judge dejó sensaciones positivas. El toletero pudo completar seis entradas en el jardín derecho sin presentar inconvenientes físicos y volvió a compartir el terreno con sus compañeros en un momento en el que los Yankees necesitan de toda su capacidad para afrontar la recta final.
Un regreso manejado con precaución
Los Yankees decidieron no enviar a Judge a las ligas menores antes de su regreso a Grandes Ligas. La organización optó por utilizar los encuentros contra Colorado como una etapa de adaptación progresiva, tomando en cuenta el calendario de septiembre y la pelea por la cima de la División Este de la Liga Americana.
Durante las semanas previas, Judge había participado en sesiones de bateo en vivo y trabajos defensivos destinados a comprobar la respuesta de la zona afectada. El objetivo principal era asegurarse de que pudiera regresar al terreno sin poner en riesgo su recuperación.
Boone también adelantó que el capitán tendrá días de descanso y ciertas restricciones durante sus primeras apariciones, una estrategia encaminada a evitar una recaída mientras recupera progresivamente su ritmo competitivo.
Más allá de los números
El impacto de Judge no se limita a lo que pueda producir con el bate.
Su presencia vuelve a darle profundidad a una alineación que ha tenido que afrontar su ausencia durante más de tres meses. Además, su regreso representa un impulso emocional para un equipo que se encuentra en plena lucha por la postemporada.
La presencia del capitán en el tercer puesto del orden también permite a Nueva York recuperar una pieza fundamental en su estructura ofensiva, al ubicarse entre Cody Bellinger y Luis García Jr.
Los Yankees respondieron con una victoria 5-3 sobre los Rockies, mientras la franquicia alcanzó además otra marca importante al asegurar una temporada con récord ganador por 34 años consecutivos.
Judge vuelve, pero el objetivo es llegar completo a octubre
El primer partido de Aaron Judge después de 100 días no fue una exhibición ofensiva. No hubo hits ni extrabases y sí dos ponches. Sin embargo, para los Yankees, el resultado más importante fue comprobar que su capitán pudo regresar al terreno y completar su jornada sin complicaciones físicas.
Ahora comienza una nueva etapa.
Judge tendrá que recuperar poco a poco el ritmo de bateo y la confianza necesaria para enfrentar el exigente calendario que le espera a Nueva York. Los Yankees saben que necesitarán la mejor versión de su principal figura si quieren llegar lejos en la postemporada.
Por eso, más que evaluar su regreso únicamente por un 3-0, el verdadero examen de Judge comenzará en los próximos días. Su cuerpo ya respondió al primer desafío. Ahora queda por recuperar el swing que convirtió al capitán de los Yankees en uno de los bateadores más determinantes de las Grandes Ligas.