El exjugador de Grandes Ligas Garret Anderson, considerado uno de los máximos íconos en la historia de los los Angelinos Angels, falleció repentinamente a los 53 años, según informó la organización este viernes.
La noticia ha generado una profunda conmoción en el mundo del béisbol, especialmente en la franquicia de Anaheim, donde Anderson dejó una huella imborrable durante 15 temporadas. El propietario del equipo, Arte Moreno, expresó el pesar de la organización destacando su impacto dentro y fuera del terreno.
“Garret fue una piedra angular de nuestra organización y una figura clave en una era de éxito, coronada con el campeonato de la Serie Mundial 2002”, señaló Moreno en un comunicado oficial.
Anderson, oriundo de Los Ángeles, fue seleccionado en el Draft de 1990 y debutó en las Grandes Ligas en 1994. Desde entonces, construyó una carrera ejemplar que lo llevó a convertirse en el líder histórico de los Angelinos en múltiples categorías ofensivas, incluyendo juegos, hits, carreras impulsadas, dobles y bases totales.
Durante su trayectoria, recibió convocatorias al Juego de Estrellas en tres ocasiones (2002, 2003 y 2005) y brilló especialmente en la temporada del campeonato de 2002, donde se convirtió en una pieza fundamental en la victoria sobre los San Francisco Giants. Su actuación en el Juego 7, con un decisivo doble productor de tres carreras, permanece como uno de los momentos más emblemáticos en la historia de la franquicia.
En 2003, Anderson logró una hazaña única al ganar el Derby de Jonrones y también obtuvo el premio al Jugador Más Valioso del Juego de Estrellas en la misma temporada, tras superar en la final al dominicano Albert Pujols.
A lo largo de su carrera, que se extendió hasta 2010, acumuló 2,529 hits y 287 cuadrangulares, consolidándose como uno de los bateadores más consistentes de su generación. Tras su retiro en 2011, continuó ligado al equipo como comentarista.
En 2016, los Angelinos lo exaltaron a su Salón de la Fama, donde el propio Anderson definió lo que consideraba su mayor legado: ser un buen compañero de equipo.
El fallecimiento de Garret Anderson deja un vacío significativo en el béisbol y en los corazones de los aficionados que lo vieron brillar con entrega, profesionalismo y lealtad durante toda su carrera.
Fuente: MLB