El entretenimiento deportivo vivió un momento histórico el pasado domingo 8 de febrero durante la edición 60 del Super Bowl. El cantante puertorriqueño Bad Bunny no solo se convirtió en el primer artista latino en encabezar el espectáculo de medio tiempo, sino que además protagonizó la presentación más vista en la historia del evento.
El partido, disputado entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, tuvo como gran protagonista fuera del terreno al artista boricua, quien ofreció un show cargado de identidad cultural, simbolismo y orgullo latino. Según datos publicados por la cadena NBC, la presentación alcanzó una audiencia de 142.3 millones de espectadores, superando el récord anterior impuesto en el Super Bowl 59 por Kendrick Lamar, que había registrado 133.5 millones de visualizaciones.
Un espectáculo cultural, no solo musical
Más allá de las cifras, el impacto del show estuvo en su concepto artístico. La escenografía recreó un pequeño Puerto Rico, lleno de elementos cotidianos y familiares para la cultura latina. Uno de los detalles más comentados fue la representación de niños dormidos en sillas durante celebraciones familiares, una imagen reconocible para millones de hogares hispanos.
El momento más viral de la noche fue la realización de una boda en plena presentación. Posteriormente, el representante del artista confirmó que la ceremonia fue completamente real, lo que reforzó el carácter auténtico del espectáculo y su conexión emocional con el público.
Bad Bunny convirtió el medio tiempo en una narrativa cultural más que en un simple concierto, mostrando tradiciones, música urbana, ritmos caribeños y una puesta en escena pensada para representar a toda la comunidad latina en uno de los escenarios más importantes del mundo.
Los shows de medio tiempo más vistos de la historia
Tras el nuevo récord, el ranking histórico queda encabezado por el artista puertorriqueño:
- Bad Bunny (2026) – 142.3 millones
- Kendrick Lamar (2025) – 133.5 millones
- Usher (2024) – 123.4 millones
- Rihanna (2023) – 121 millones
- Katy Perry (2015) – 121 millones
- Lady Gaga (2017) – 117.5 millones
- Coldplay (2016) – 115.5 millones
- Bruno Mars (2014) – 115.3 millones
- Madonna (2012) – 114 millones
- Beyoncé (2013) – 110.8 millones
- Black Eyed Peas (2011) – 110.2 millones
Un antes y un después
El logro de Bad Bunny marca un punto de inflexión en la historia del Super Bowl y del entretenimiento global. Por primera vez, la cultura latina fue el eje principal del espectáculo más importante del deporte estadounidense, demostrando su alcance mundial y su impacto en la industria.
El medio tiempo dejó de ser únicamente un show musical para convertirse en un acontecimiento cultural, consolidando al artista puertorriqueño como una de las figuras más influyentes de la música y el entretenimiento en la actualidad.